Boiler solar
Los tubos evacuados trabajan a temperatura alta todo el día: es donde el carbonato se precipita más rápido. Un boiler incrustado calienta menos y cuesta mucho más reponer que tratar el agua que le entra.
Pachuca · Mineral de la Reforma · y la región
Instalamos trenes de filtración, sistemas IPS y ósmosis inversa en toda la región. Y antes de venderte nada, medimos tu agua: sin saber tu dureza real, cualquiera que te recomiende un equipo está adivinando.
La prueba química no tiene costo ni compromiso. Si tu agua no necesita tratamiento, te lo decimos y no te vendemos nada.
Regaderas, llaves y aireadores. Fotos de referencia.
Lo que ya te está costando
El carbonato de calcio se precipita con el calor. Por eso lo primero que se arruina no es lo que ves, sino lo que calienta agua: el boiler solar, la resistencia del calentador, el interior de la tubería. Cuando el sarro ya se nota en la regadera, lleva rato trabajando donde no lo ves.
Lo que no se ve
Los tubos evacuados trabajan a temperatura alta todo el día: es donde el carbonato se precipita más rápido. Un boiler incrustado calienta menos y cuesta mucho más reponer que tratar el agua que le entra.
La resistencia y el serpentín se cubren de una capa que aísla. El equipo gasta más gas o más luz para dar la misma agua caliente, y falla antes.
La incrustación reduce el diámetro interior poco a poco. Baja la presión en toda la casa y llega un punto en que la solución ya no es tratar el agua: es cambiar tubería.
Las boquillas se tapan una por una. Se limpian con ácido, vuelven a taparse, y cada limpieza se lleva un poco del acabado.
El calcio se deposita en la resistencia y en las mangueras internas. Es una falla cara y silenciosa, porque el aparato sigue encendiendo hasta que ya no.
El agua dura no deja espumar. Se usa más jabón, la ropa sale tiesa y la piel reseca. Es el síntoma que más se siente y el que menos se atribuye al agua.
Paso cero
Es la parte que casi nadie hace y la que decide todo lo demás. Llevamos el equipo a tu casa, tomamos muestra y corremos la prueba química enfrente de ti. Sin ese número, recomendarte un sistema es adivinar — y dimensionar mal un suavizador es la causa más común de que alguien diga «me pusieron uno y no sirvió».
También medimos presión y caudal. De ahí sale si necesitas bomba presurizadora y de qué tamaño: un tren mal alimentado da mala presión en toda la casa aunque el agua salga perfecta.
Lo que no se puede medir en tu casa: el arsénico y el flúor no salen con un kit de campo — el flúor necesita fotómetro y el arsénico una prueba de laboratorio. Si vienes de pozo y quieres el dato, llevamos la muestra a laboratorio y te entregamos el análisis. Cualquiera que te diga que te mide arsénico en la visita con una tirita, no te lo está midiendo.
Clasificación por dureza, en ppm de carbonato de calcio:
En cuanto tengamos tu lectura sabrás exactamente en cuál de estos cuatro escalones estás, y ese escalón es el que define si te toca un tren completo, un IPS o simplemente nada.
Herramienta
Seis preguntas. Conforme respondas, el diagrama de la izquierda se va encendiendo con los componentes que te tocan y por qué. No sustituye la prueba química — nada la sustituye — pero al terminar vas a entender qué te van a instalar y para qué sirve cada pieza.
Responde a un lado y el diagrama se arma solo.
Etapa por etapa
Un tren de filtración no es un aparato: son varias etapas en serie, cada una resolviendo una cosa distinta. Aquí es donde más se confunde la gente, porque quien vende un solo filtro suele dejar que parezca que hace todo. Lo que define a cada etapa es tanto lo que quita como lo que deja pasar.
Hace: el tren va siempre después de tu fuente de presión — la bomba de la cisterna, el hidroneumático, o una bomba nueva si solo tienes tinaco. Necesita caudal, no solo presión, porque cada tanque se limpia retrolavando en sentido contrario.
No funciona por gravedad: alimentado desde un tinaco en la azotea no alcanza a retrolavar, y sin retrolavado los filtros se saturan en meses. Es el error de instalación más caro que vemos.
Mantenimiento: revisión del tanque precargado.
Quita: arena, tierra, óxido, partículas en suspensión. Protege todo lo que viene atrás.
No quita: nada de lo que viene disuelto. Ni dureza, ni cloro, ni metales. El agua puede salir cristalina y seguir siendo durísima.
Mantenimiento: retrolavado periódico.
Quita: cloro, sabor, olor y compuestos orgánicos. Además protege la membrana de ósmosis, a la que el cloro le acorta la vida.
No quita: dureza. Cero. El agua sabe mucho mejor y sigue formando exactamente el mismo sarro.
Mantenimiento: reemplazo del medio por calendario.
Quita: el calcio y el magnesio, intercambiándolos por sodio. Es la única etapa que hace que la dureza medida baje de verdad, y es la que hace verificable nuestra garantía.
No quita: arsénico, flúor ni nitratos. Y sube el sodio del agua — por eso el agua suavizada no es la que debes beber.
Mantenimiento: sal y regeneración periódica. Es real y hay que asumirlo.
Quita: lo que viene disuelto — arsénico, flúor, sodio, nitratos, metales pesados. Es la etapa que convierte el agua en agua para beber.
No es para toda la casa: va en el punto de consumo, no en la línea general. Tratar toda la casa por ósmosis es caro, lento e innecesario.
Si tu cocina recibe por gravedad desde el tinaco, esa carga no le alcanza a la membrana y el equipo lleva su propia bomba chica bajo el fregadero. Es un equipo más y lo decimos desde la cotización.
Mantenimiento: filtros por calendario, membrana con mucha más vida. Manda agua de rechazo al drenaje.
Las dos tecnologías
Instalamos las dos, así que no tenemos ningún incentivo en convencerte de una. Hacen cosas distintas y la confusión entre ellas es la razón por la que mucha gente termina con el equipo equivocado. Esto es lo que de verdad las separa.
El suavizador de intercambio iónico
Te conviene si tu dureza salió alta, tienes boiler solar o calentador que proteger, y no te incomoda cargar sal cada tantas semanas.
El acondicionador sin sal
Te conviene si no hay espacio o drenaje para un suavizador, no quieres saber de mantenimiento, o alguien en casa tiene restricción de sodio.
Cuál te toca no lo decide el catálogo. Lo decide tu dureza, tu espacio, tu drenaje y qué tanto mantenimiento estás dispuesto a hacer. Por eso medimos antes de proponer.
Para beber
Es la recomendación que más nos discuten, y es en la que menos margen hay. No es preferencia de marca: es el agua de Hidalgo. En el estado se ha detectado arsénico y sodio fuera de la NOM-127-SSA1 en 76 municipios, y el flúor aparece geográficamente junto al arsénico. Todo eso viaja disuelto, y ahí está la diferencia entre las dos tecnologías.
Cien veces más fina. Esa diferencia es exactamente la que separa filtrar de purificar.
| Qué trae el agua | Ultrafiltración | Ósmosis inversa |
|---|---|---|
| Sedimento y turbidez | Sí | Sí |
| Bacterias y quistes | Sí | Sí |
| Arsénico | No | Sí |
| Flúor | No | Sí |
| Sodio | No | Sí |
| Nitratos | No | Sí |
| Metales pesados disueltos | No | Sí |
| Dureza (calcio y magnesio) | No | Sí, en el punto de consumo |
Un equipo de ultrafiltración te da agua clara, sin bacterias y con buen sabor. En una región sin problema de iones disueltos sería suficiente. Aquí no lo es, y venderlo como si lo fuera es lo que nos parece deshonesto.
De principio a fin
Cinco pasos. Tú no coordinas plomeros ni buscas refacciones: el proyecto entero es nuestro, desde la muestra de agua hasta el mantenimiento.
Vamos a tu casa, tomamos muestra y corremos la prueba enfrente de ti. Medimos también presión y caudal, y revisamos el espacio disponible y el drenaje. Sin costo y sin compromiso.
Te entregamos qué equipos, de qué tamaño, por qué esos y no otros, con precio y fecha. Si tu agua no justifica un tren completo, la propuesta lo va a decir.
Una instalación residencial típica se hace en un día. Nosotros ponemos material, herramienta y mano de obra, y dejamos el área limpia.
Si instalamos resina catiónica, volvemos a medir la dureza con el equipo ya trabajando, contigo presente, y te entregamos las dos cifras —antes y después— firmadas. Esa hoja es la garantía, y es más de lo que puede prometer un porcentaje de folleto.
Si instalamos IPS te lo decimos distinto, porque medir no aplica: el IPS no baja la dureza, así que una segunda medición saldría igual que la primera. Lo que dejamos por escrito es tu dureza de entrada y una revisión del calentador y las llaves en la fecha que acordemos. Prometerte una hoja de antes y después con un IPS sería venderte una prueba que no prueba nada.
Te dejamos el calendario: sal, retrolavados, cambio de filtros y vida útil de la membrana. Puedes hacerlo tú con lo que te enseñamos, o lo hacemos nosotros.
Preguntas frecuentes
Incluidas las incómodas.
Para bañarte, lavar y proteger tus aparatos, sí. Para beber, no la recomendamos: la resina catiónica intercambia el calcio y el magnesio por sodio, así que el agua suavizada sale con más sodio del que tenía. Por eso el sistema completo lleva ósmosis inversa en la cocina: suavizas toda la casa y purificas el punto donde bebes y cocinas.
Depende de la dureza de tu agua y de cuánta agua gastan en casa, y esas dos cosas las medimos antes de proponerte nada. Un equipo bien dimensionado para una casa promedio de Pachuca se recarga con bultos de sal cada varias semanas. Te damos el número de tu caso en la propuesta, no antes: cualquier cifra que te den sin haber medido tu agua es inventada.
Sirve para lo que es: evitar que el sarro se pegue. El IPS genera un potencial galvánico con el propio flujo del agua —el distribuidor en México lo especifica en 0.8 a 1.0 volts— y polariza el carbonato de calcio para que no cristalice sobre las superficies.
Lo que hay detrás del número: el fabricante, Swiss Aqua Technologies, encargó a IAPMO un ensayo (reporte 2475-17001, del 29 de septiembre de 2017, realizado en Prešov, Eslovaquia) para ver si el equipo reduce la incrustación sobre las resistencias de los calentadores. El resultado fue 75.3% menos depósito en la resistencia de acero inoxidable y 76.3% en la de cobre. Te lo decimos con ese detalle a propósito: es un ensayo pagado por el fabricante, sobre resistencias de calentador y no sobre toda tu instalación, y el reporte público no indica con qué dureza ni a qué temperatura se hizo. Sigue siendo el dato más sólido que existe del equipo, y es justo el que importa aquí, porque el calentador y el boiler son lo primero que se incrusta en Pachuca.
Lo que no hace es quitar minerales: si mides la dureza a la salida, sale igual que a la entrada. Es la opción correcta para quien no puede o no quiere sal y mantenimiento. No lo es para quien necesita que la dureza medida baje.
Por el agua de Hidalgo. La ultrafiltración filtra alrededor de 0.01 micras: quita sedimento, turbidez y bacterias, pero deja pasar todo lo que viene disuelto. El arsénico, el flúor, el sodio y los nitratos vienen disueltos. En el estado se ha detectado arsénico y sodio fuera de la NOM-127-SSA1 en 76 municipios. La ósmosis inversa filtra alrededor de 0.0001 micras y sí los rechaza.
En la mayoría de las casas de Pachuca, sí. Un tren de filtración añade caída de presión, y la ósmosis inversa necesita presión de entrada suficiente para trabajar bien. Si tu casa se alimenta por gravedad desde el tinaco, casi siempre hace falta. Lo confirmamos midiendo la presión en la visita, no antes.
Depende del equipo que resulte de tu prueba de agua y del tamaño que le toque a tu casa, y por eso no publicamos un precio único: sería un número que no tiene que ver contigo. Lo que sí te garantizamos es que la visita y la prueba química no cuestan nada, y que la propuesta llega con precio cerrado y alcance por escrito antes de que decidas.
Sí. Manda agua de rechazo al drenaje, y no es un defecto: es el mecanismo con el que arrastra lo que separó de tu agua. Un equipo doméstico bien ajustado mantiene esa proporción baja, y el rechazo se puede reconducir para reúso en lavado o riego. Preferimos decírtelo desde el principio a que lo descubras con el recibo.
El tren pide retrolavado periódico y sal para la resina. Los filtros de la ósmosis se cambian por calendario y la membrana dura bastante más. Al entregar la instalación te dejamos el programa con fechas y te enseñamos a hacerlo; si prefieres, nos encargamos nosotros.
El tren va junto a la cisterna o en el área de servicio y necesita espacio para los tanques, el tanque de sal y acceso a un drenaje para el retrolavado. La ósmosis vive bajo el fregadero. El espacio y el drenaje disponibles los revisamos en la visita, porque son justo lo que puede inclinar la recomendación hacia un IPS.
Garantizamos lo que se puede medir, y eso depende del equipo. Con un tren de resina catiónica levantamos tu dureza antes de instalar y la volvemos a medir después, contigo presente, y te entregamos las dos cifras por escrito: esa caída es real y verificable en tu propia llave.
Con un IPS no podemos prometerte eso y no lo hacemos: el IPS no baja la dureza, así que la segunda medición saldría igual. Ahí dejamos registrada tu dureza de entrada y revisamos contigo la incrustación del calentador y las llaves en la fecha acordada. Preferimos decírtelo antes de venderte que descubrirlo tú después.
Empecemos
La visita y la prueba química no cuestan nada. Si al medir resulta que tu agua no necesita tratamiento, te lo vamos a decir — es la única forma de que valga algo lo que decimos del resto.
Agenda tu prueba de aguaO márcanos: +52 56 2991 0871
Dónde llegamos
La visita sin costo aplica en Pachuca y sus conurbados. Más lejos también vamos, solo la agendamos con tiempo — pregúntanos.